En el municipio de Rayón, San Luis Potosí, una mujer fue detenida por Elementos de la Policía Ministerial del Estado, al ser señalada de obligar a su hija de once años a que sostuviera relaciones sexuales con adultos a cambio de dinero.

Fue personal del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), que denunció ante el Ministerio Público por presunta violación a un hombre y a una mujer en agravio de una menor de edad, realizada desde el mes de febrero del presente año.

Las autoridades ministeriales, tras las investigaciones, localizaron a una mujer de nombre María Teresa, que era la madre de una niña de 11 años de edad, para solicitar datos y pedirle su versión.

El personal argumentó que después de que el DIF proporcionara atención psicológica a su hija, se enteraron de que un hombre de unos 35 años se la llevó en un auto amarillo a un basurero y después a su casa, donde abusó sexualmente de ella.

La mujer señaló que no sabía nada de su hija desde días antes, cuando el presunto agresor, de nombre Luciano, la hizo firmar un papel bajo amenazas de muerte donde ella le autorizaba llevarse a la menor al estado de Veracruz por algunos días.

Un familiar del hombre dijo a la policía que sabía que su hermano Luciano y otro individuo de nombre Juan, se habían llevado a la menor a una localidad del estado de Veracruz.

Los agentes localizaron el vehículo Nissan Tsuru en color amarillo con placas de esta entidad, que presuntamente fue utilizado para la comisión del delito en agravio de la menor, y establecieron que la madre frecuenta bares y cantinas, donde trabaja y además, por cantidades de dinero obligaba a su hija a hacer lo mismo.

Al acudir los agentes al domicilio de María Teresa, para entrevistarla al respecto, fue entonces que se dieron cuenta que ahí era donde se encontraba la menor encerrada pidiendo auxilio, por lo que esperaron a que regresara la mujer, lo cual ocurrió media hora después.

Al ser cuestionada por el paradero de su hija, dijo desconocer dónde pudiera encontrarse, sin embargo, al solicitarle el acceso para verificar, la señora aceptó que la tenía encerrada.

Rápidamente fue puesta a salvo la pequeña, quien manifestó que fue privada de su libertad y amenazada por su madre para que no dijera dónde había estado ni con quién, aclarando que su mamá les había cobrado a los señores para que tuvieran relaciones sexuales con ella.

Ante esto, la mujer habló por teléfono celular explicando la situación a su interlocutor, para después amenazar a los agentes diciendo que no sabían con quién se habían metido.

La mujer, quien dijo llamarse Teresa de 30 años de edad, y el teléfono celular, fue presentada ante el Ministerio Público a fin de que responda por los cargos de privación ilegal de la libertad, violencia familiar y corrupción de menores; por su parte, la menor quedó a resguardo del DIF municipal para recibir las atenciones necesarias.

Fuente original: Sin Embargo/Pulso

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