Cuando Trump se acerca cada vez más a la papeleta, cuando Clinton se alista para sacudirse de encima a Sanders y cuando EE.UU. está pensando en urnas, hay otro candidato que también planea su regreso. O más bien, su reelección: Frank Underwood, interpreado por Kevin Spacey, vuelve desde hoy con una cuarta temporada a Netflix en la serie House of Cards. Quizás no esté en el mundo real, pero definitivamente es el postulante más pop al salón Oval.

La gran preocupación de Underwood este año es ganar su primera elección presidencial -ya que llegó al máximo puesto de la Casa Blanca en calidad de reemplazo-. El problema es que en el camino saldrán trapos sucios a la luz (y esos, en esta historia, abundan).

Además, ya no es el único y principal protagonista: después de un último ciclo estelar, Claire, su mujer -Robin Wright- también se lleva la mitad de la trama. La Señora Underwood sale de la Casa Blanca para instalarse en Texas con su madre (Ellen Burstyn) y comenzará a planear su propia carrera política, ayudada por un nuevo personaje, interpretado por Neve Campbell.

Así, cada Underwood estará luchando por su sobrevivencia política, y contra el otro. La serie ya recibió renovación para un quinto ciclo, aunque sin su creador actual Beau Willimon.

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