Cd. de México  (04 marzo 2016).- Lo que pintaba para ser una tarde tranquila para Nicko McBrain, baterista de Iron Maiden, se convirtió en un dolor de cabeza.

Horas antes del concierto que la banda dio este jueves en el Palacio de los Deportes, el músico bajó de la habitación del hotel donde se hospeda en la Ciudad, ubicado sobre Paseo de la Reforma, para comer y leer un poco.

En su camino se encontró con dos fans que estaban esperando a sus ídolos para tomarse una foto con ellos. El británico aceptó gustoso, sin saber que ahí empezarían los problemas.

Tras complacer a los jóvenes, una chica se le acercó y lo jaló de su playera para pedirle un autógrafo, lo que molestó a McBrain, quien le dijo a la fan que se alejara y lo dejara tranquilo.

Furioso, en lugar de tomar el elevador, el rockero se fue a las escaleras eléctricas del segundo piso, sólo para ser interceptado por tres elementos de seguridad del inmueble, que no lo reconocieron y, por su atuendo, pensaron que se trataba de un vagabundo, ya que llevaba un pantalón de pijama con estampados de peces y unos tenis viejos.

“¡No me jodan! Me están preguntando que quién soy, qué quiero, a quién busco, como si fuera un delincuente. ¡Soy un hombre mayor, yo sé bien lo que quiero!

“No les dije nada, ni que me hospedo aquí, pero me encabronó eso. Me quejaré”, aseguró el británico al cuestionarle sobre el incidente.

Redacción Reforma

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