La Arquidiócesis de México emitió recomendaciones para prevenir contagios de influenza entre los feligreses que acuden a misa, como lo son no asistir al templo si se tiene dicha enfermedad e inclinar el cuerpo en lugar de dar la mano en el “saludo de paz”.
El responsable de la Pastoral de la Salud de la Arquidiócesis de México, Pedro Velázquez Figueroa, detalló que quienes padecen esas u otra enfermedad que les impida estar físicamente en la misa, pueden seguir la celebración por televisión o internet, lo cual es válido.
Aclaró que es decisión de cada persona si dentro de la celebración de la eucaristía da el “saludo de la paz” con la mano, o simplemente inclinando suavemente su cuerpo.
Lo mismo, si toma o no la comunión ante el riesgo de contagiarse en caso de que un enfermo haya dejado saliva en los dedos del sacerdote al consumir la hostia.
Detalló que no se han implementado más medidas sanitarias en el interior de los templos, más que las recomendaciones del uso de gel y de cubrebocas, así como taparse la boca al toser o estornudar.
Asimismo, exhortó a los feligreses a guardar puntualmente las medidas preventivas emitidas por el sector salud, a fin de evitar más contagios por influenza.
Explicó que los casos de influenza han causado noticia debido a que las cifras de pacientes con esta enfermedad están por encima de los niveles que se registraron en el mismo periodo del año pasado.
Sin embargo, aclaró que es normal que las enfermedades respiratorias aumenten debido a las condiciones climatológicas de la temporada invernal.
Puntualizó que hasta el momento la Secretaría de Salud no ha considerado que se trate de una epidemia, pero hizo hincapié en que los fieles deben cumplir con las medidas sanitarias sugeridas por el organismo para la población en general.
El sacerdote dijo que de acuerdo con autoridades, el abasto de los medicamentos que se aplican en caso de contraer el virus de la influenza está controlado y asegurado.
Recordó que el sector público es el responsable de su administración, y que sólo debe ser prescrito al paciente que tenga un diagnóstico confirmado con previos estudios clínicos, y no para las cadenas comerciales.