Una menor de 13 años de edad fue violada al interior de su domicilio ubicado en la calle José Nicolás Olaes, en la colonia Hank González, municipio de Toluca, aunque la víctima solicitó ayuda a la policía local no hubo respuesta y el responsable de los hechos pudo huir.

La madre de la menor ultrajada, quien pidió reservar su nombre y el de la niña, detalló que a unos metros de donde se encuentra ubicada su casa hay un módulo de vigilancia que desde hace varios años parece abandonado, aunque en esta ocasión hubo presencia policíaca pero no intervinieron a pesar de haber identificado la vivienda de donde surgió el llamado de auxilio.

Al parecer los efectivos de la Dirección de Seguridad Ciudadana indicaron que por protocolo de actuación se encuentran impedidos para ingresar a un domicilio, lo que detuvo su participación para ayudar a la niña que fue sometida.

Los habitantes de la colonia Hank González denunciaron desde hace un mes los riesgos a los que estarían expuestos tras la apertura de la calle José Francisco Guerra luego de que autoridades municipales retiraron la barda que cerraba el cruce hacia Alfredo del Mazo; sin embargo, el director de Seguridad Pública de Toluca, Javier Torres, negó que fuera un foco rojo.

El pasado siete de febrero, el titular de la dependencia encargada de la seguridad pidió a los vecinos denunciar formalmente los delitos, pues de esa colonia no tenían datos sobre el índice delictivo, e incluso negó que faltara vigilancia.

Indicó que hay tres vías para que la gente denuncie, el primero es asistir con los Consejos de Participación Ciudadana (Copacis), la segunda es una línea directa para comunicarse con las autoridades asignadas a la región y finalmente comunicarse al 066.

“Nosotros tenemos todas las demandas que se realizan ante el Ministerio Público, tenemos el registro diario y con esa base conformamos las estrategias de seguridad” y llamó a “que el miedo no sea nuestro Señor”.
A principios de febrero declaró que estaba dispuesto a entablar comunicación con lo quejosos “si se acercan a la dependencia, pues no es una colonia considerada como conflictiva”.

Los colonos de las calles Nicolás Olaes y Manuel Cortázar alegaron que registran al menos un asalto diario a los jóvenes que atraviesan por el parque de la comunidad, a quienes les quitan celulares, laptop, tabletas o la mochila completa y a pesar de que no hay reportes de heridos o personas agredidas físicamente, temen que con la apertura de la calle haya más facilidades para que los hampones entren y salgan de la colonia.

Fuente: Tres PM

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