CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — La administración de Enrique Peña Nieto levantará de manera anticipada las restricciones para la importación de gasolinas por parte de privados, lo que puede agilizar la baja de los precios del combustible en el país, explicaron analistas.

La liberación para que empresas privadas puedan traer el combustible desde Estados Unidos se da en medio del fuerte deterioro de las finanzas de Pemex.

“La unidad de negocios de refinación de Pemex lleva tiempo perdiendo dinero de manera consistente, y ante el deterioro de sus finanzas esto se ha vuelto más visible. Para cuando se presenten las cifras finales de 2015, esto será más evidente”, explicó Gonzalo Monroy, director de la consultora especializada GMEC.

El Gobierno adelantará la liberación de los permisos de importación de gasolina para abril de este año, cuando la reforma energética lo estipulaba para enero de 2017. Esto permitirá que empresas distintas a Pemex compren el combustible en Estados Unidos, donde los precios tocan mínimos históricos como consecuencia del desplome del valor del barril de crudo en los últimos 18 meses.

“La refinación ha sido una de las actividades que se han visto beneficiadas de esta caída del crudo, porque ante un menor precio del barril, el margen de utilidad para estas compañías se ha vuelto mayor, en zonas como la costa del Golfo de México en Estados Unidos, donde Pemex importa la gasolina”, afirmó Monroy.

Liberar las importaciones permitirá que las firmas privadas puedan comprar gasolina a cerca de 1.20 dólares por galón, lo que equivale a unos 6 pesos por litro. “Lo que implica este anuncio es que los consumidores mexicanos van a percibir de manera directa los efectos de la reforma energética, pues si bajan los precios de los combustibles va a haber un beneficio perceptible para todos”, añadió Monroy.

Esta decisión afectará a Pemex y repercutirá en un mejor servicio para los consumidores, dijo Benjamín Torres-Barrón, líder en México de la práctica de energía, infraestructura y minería de la consultora internacional Baker&McKenzie. “Ya hay empresas preparándose para esta apertura. La competencia va a ser desgarradora”.

Este año entró en vigor la primera etapa de liberalización del mercado de las gasolinas, por la cual ahora las estaciones de servicio pueden comercializar el combustible sin necesidad de mostrar la marca de Pemex, aunque los lineamientos para que los actuales franquiciatarios de la petrolera puedan desligarse siguen pendientes de su publicación.

¿La gasolina será más barata?  

Pemex adquiere la gasolina y luego le añade el llamado margen de utilidad, una variable que incluye los costos de manejo, flete, merma, margen comercial, trasporte y ajuste de calidad, más el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA).

Esto lleva los precios al consumidor mexicano a los 13.16 pesos por litro para la Magna, 13.95 para la Premium, y 13.77 pesos para el Diésel, según lo establecido por la Secretaría de Hacienda a inicios de este año.

La apertura en los permisos de importación implicará que las compañías privadas puedan tener menores costos administrativos para traer el combustible barato desde Estados Unidos y reducirlo hasta los 2.5 dólares por galón, cerca de 12.50 pesos por litro, aseguró Monroy.

Sin embargo, los precios al público aún estarán controlados hasta enero de 2018, cuando se levante la última restricción prevista en la reforma energética. Para este año, el mínimo que los precios pueden tocar estará, por ejemplo, en 13.16 pesos por litro para la gasolina Magna, según cálculos de la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros.

El deterioro de la refinación nacional

La medida también puede impactar a Pemex, pues le quitará un nicho de negocio que mantenía como un monopolio de facto, siendo la única que podía importar o refinar el hidrocarburo.

Cerca de la mitad de la gasolina que se consume en el país se importa a través de Pemex, y en 2015 la estrategia de la petrolera nacional se inclinó a comprar el combustible en Estados Unidos con el fin de aprovechar los precios bajos.

La refinación de Pemex tocó su peor nivel en 25 años, al promediar 1.06 millones de barriles procesados en 2015, una baja de 7.8% frente al 2014.

La importación de gasolinas, al contrario, tocó un récord histórico, al promediar 426,000 barriles diarios en 2015, un incrementó en 15% anual frente a los 370,000 barriles de un año antes, según cifras de la Base de Datos Institucional de Pemex.

Este crecimiento en la compra de combustible al exterior se situó como el alza anual más importante desde 2007, cuando se disparó en casi 50%, según datos históricos de la petrolera desde 1990, la última cifra disponible.

cnnexpansion.com

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