Un equipo de astrónomos obtuvo a través del telescopio APEX del desierto chileno de Atacama una “espectacular” imagen de la Vía Láctea que muestra el llamado “plano galáctico” de manera que se pueden “censar las masivas nubes frías donde se forman las nuevas generaciones de estrellas”.

Las nuevas imágenes difundidas por el Observatorio Europeo Austral (ESO) han permitido elaborar un nuevo Mapa Atlasgal, combinando los datos aportados por los telescopios APEX y Planck, explicó el ESO en un comunicado.

Atlasgal proporciona una excitante mirada a donde se formará la siguiente generación de racimos y estrellas de gran masa”, comentó la experta del Instituto Max Planck de Radio Astronomía de Bonn (Alemania) Timea Csengeri, encargada de combinar la información aportada por el Planck y el APEX.

La nueva fotografía espacial permite observar por primera vez desde el hemisferio sur en longitudes de onda submilimétricas el Universo frío, es decir, masas de gas y polvo “unas decenas de grados por encima del cero absoluto”.

En concreto, el mapa cubre un área del cielo situada en una franja de 140 grados de largo y 3 grados de ancho, además de mejorar la calidad de imágenes anteriores de algunas de esas regiones de la galaxia en la que se aloja la Tierra.

Atlasgal nos ha permitido tener una nueva mirada transformadora del denso medio interestelar de nuestra propia galaxia” y “abre la posibilidad de escarbar en este maravilloso conjunto de datos para nuevos descubrimientos”, resumió el científico del Observatorio Europeo Austral Leonardo Testi.

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