En un choque de opiniones que ha impactado la lucha por la presidencia en Estados Unidos, el aspirante republicano Donald Trump consideró ayer como “vergonzoso” que el papa Francisco ponga en duda su fe cristiana por proponer la construcción de un muro en la frontera sur de EU y acusó al gobierno de México de utilizar al jefe de la Iglesia católica “como un peón” en su contra.

“El Papa sólo ha escuchado un lado de la historia [de parte del gobierno de México] que ha hecho muchos comentarios despectivos sobre mí”, dijo Trump, un presbiteriano que ha insistido en presentar a los inmigrantes, particularmente los de origen mexicano, como criminales o traficantes de drogas. “[El Papa] no ve el crimen, el tráfico de drogas y el impacto económico negativo de las políticas actuales en Estados Unidos. No ve cómo el liderazgo de México es más astuto que el presidente Barack Obama”, aseguró Trump.
El gobierno de México “está utilizando al Papa como un peón y deberían avergonzarse de sí mismos por hacerlo, sobre todo cuando se trata de tantas vidas y cuando la inmigración ilegal es tan rampante”, insistió.
Durante el vuelo que lo llevó de regreso de México a Roma, Francisco dijo que “una persona que sólo piensa en la construcción de muros, dondequiera que se encuentren, y no en la construcción de puentes, no es cristiano. “Si me piden aconsejar el votar o no votar [por Trump], no me voy a meter en eso. Lo único que digo es que no es cristiano si dice eso”, añadió.
Trump calificó de “vergonzoso que un líder religioso ponga en duda la fe de una persona” y aseguró que si el Vaticano fuera atacado, por ejemplo por el Estado Islámico, “el Papa habría deseado que Trump hubiera sido presidente de EU, porque esto no habría sucedido [bajo mi mandato]. El Estado Islámico ya habría sido eliminado…”.
El choque entre Trump y el Papa Francisco se extendió, en vísperas de las primarias republicanas del sábado en Carolina del Sur, donde los seis aspirantes del partido se disputan el voto de la base evangelista.
“No estoy de acuerdo en que sugerir la construcción de un muro lo convierta a uno en un mal cristiano”, dijo el ex gobernador de Florida, Jeb Bush, al asegurar que él está de acuerdo en la necesidad de construir muros fronterizos “donde sea necesario” y reforzar la vigilancia de la frontera con drones y mejor tecnología.
El senador Marco Rubio consideró que “si el Vaticano tiene muros y tiene a derecho a controlar sus fronteras, Estados Unidos tiene el mismo derecho”. “Tengo un gran respeto por el Papa… Pero no hay una nación que tenga mayor compasión por los inmigrantes que nosotros”, añadió.
La confrontación entre el Papa y Trump ha escalado desde el 11 de febrero, cuando el aspirante republicano acusó al líder religioso de ser una persona “muy política” y le reprochó “no entender el peligro que representa para Estados Unidos una frontera abierta con México”.
Mientras desde las bases conservadoras defendían el derecho de Trump a atacar al Papa, bajo la lógica de que “el líder de la Iglesia católica no debería meterse en política”, expertos en teología y ética respaldaron al líder religioso. “El comentario del papa Francisco, en el sentido de que Trump no es un cristiano debido a su propuesta de muro fronterizo, se entiende mejor si se ve como una política, y no a través del cargo que ocupa esa persona”, aseguró Paul Griffiths, profesor de Teología Católica en la universidad de Duke.
“Deberían saber que la Iglesia católica está profundamente comprometida con las políticas de inmigración con compasión y, por lo general, tienen una profunda desconfianza contra las políticas de los los Estados-nación que no cuentan con este tipo de políticas”, añadió Griffiths, al considerar que la propuesta de Trump de construir un muro “no es consistente con las raíces cristianas” de las que presume el magnate.
A su vez, el profesor de teología y ética, Luke Bretherton, consideró que “cuando los políticos hacen uso de la fe religiosa para atraer el voto de los ciudadanos, necesariamente quedan expuestos a comentarios sobre la coherencia entre su fe y sus propuestas”, como ha sido el caso de los candidatos del Partido Republicano, quienes se presentan ante el electorado de EU como fervientes cristianos.

El universal