Por ejemplo, el año pasado, Hilda García, una de las autoridades anticorrupción de la dependencia, gastó parte de sus viáticos -equivalentes a 450 dólares al día- en champaña, caviar y salmón ahumado.

En tanto, uno de sus colegas, Jorge Pulido, pagó más en taxis y comidas durante una breve estancia en Frankfurt, Alemania, que en una conferencia de una semana en Kuala Lumpur, detalló el medio.

La SFP solo tiene en papel los registros de viáticos, además de que el gobierno únicamente requiere los pases de abordar y los recibos de hotel como verificación, lo que genera un vacío para que los empleados malversen fondos.

En tanto, solo 11 de los funcionarios que viajaron entre enero y agosto del año pasado presentaron sus recibos para justificar sus viáticos.

“Estamos revisando esto para asegurar mejores prácticas para este tipo de gastos”, dijo el titular del organismo, Virgilio Andrade a Reuters, aunque no detalló los mecanismos que empleará para lograrlo, indicó el medio.