Durante el encuentro celebrado en un estadio deportivo en Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, el pontífice escuchó el testimonio de diversas personas, entre ellos el de Manuel, un adolescente de 14 años discapacitado debido a una distrofia muscular.

El papa Francisco bromeó hoy por segunda vez en su viaje a México sobre la figura de “la suegra” al hacer una referencia a las dificultades que enfrentan los matrimonios, provocando risas entre los asistentes a un encuentro con familias en el estado de Chiapas.

Durante el encuentro celebrado en un estadio deportivo en Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas, el pontífice escuchó el testimonio de diversas personas, entre ellos el de Manuel, un adolescente de 14 años discapacitado debido a una distrofia muscular.

“Le comparto algo de mi vida personal: antes caminaba, corría, jugaba como todo niño, pero a los 5 años empecé a caerme, se dieron cuenta mis papas y los médicos detectaron mi capacidad especial; tengo distrofia muscular. Fui perdiendo fuerza en todo mi cuerpo hasta que quedé en silla de ruedas”, explicó el menor.

Pero Manuel le dijo al papa que no se dejó abatir pues sabía que, a pesar de su condición física, “podía hacer cosas más grandes”.

“Ahora salgo en mi silla de ruedas a evangelizar y lo hago con mucha alegría a invitar a muchos adolescentes que no conocen el amor de Dios”, agregó.

Al final del discurso, concluido con un espontáneo “Viva el papa Francisco” del enfermo, el líder católico se acercó a él y a sus padres y familiares y lo besó y a todos les dirigió unas breves palabras inaudibles para el auditorio.

Pero al pronunciar su discurso, Francisco agradeció las palabras del joven, pero también la actitud demostrada por sus padres.

“Antes de darte gracias a vos por tu testimonio quiero dar gracias a tus padres, a los dos de rodillas, ante ti, teniéndote el papel; los padres de rodillas ante el hijo que está enfermo”.

“Qué marido y qué mujer no se pelean y más cuando se mete la suegra”, añadió el papa en tono de broma, provocando risas entre los asistentes, en la segunda ocasión durante su visita a México que usa la figura de la suegra en son de broma para dirigirse a los fieles.

“¿Podemos seguir hasta las cuatro de la mañana?”, preguntó socarrón Francisco la noche del sábado pasado al presentarse de forma sorpresiva a la puerta de Nunciatura Apostólica, en la Ciudad de México, para compartir un momento con los fieles que le obligaron con sus cánticos y consignas a salir del inmueble.

Tras bromear sobre la hora, el papa sugirió a sus seguidores que pidieran “a Dios y a la Virgen” que les ayuden a resolver sus problemas y que pidan también por él.

Además, indicó que “la virgen es mamá, es buena, algunos dicen que no es suegra”.

Después rezó durante más de cinco minutos un Ave María con la gente que estaba apostada detrás de las vallas a uno y otro lado de la vía de acceso al inmueble y se retiró a descansar.