Se sabe que esta aplicación estaría trabajando en dos niveles distintos de respuesta, según el grado de “mala fama” del usuario. En un primer momento se suspenderá la cuenta por un tiempo determinado, si fuese bloqueada por un gran número de contactos en un corto periodo de tiempo. Si a la vuelta de su “descanso forzoso” el usuario sigue causando molestias, WhatsApp finalmente lo suspendería definitivamente y sólo podría acceder al servicio con un número nuevo.

Por ahora, se desconoce la cantidad de personas que tienen que bloquear una cuenta para ser suspendida, así como el tiempo de standby.