Ciudad de México.- De cada centenar de matrimonios que se realizan en México, 18.7 por ciento terminan en divorcio, más del triple respecto a los 4.9 por ciento de separaciones que se registraban en 1993. Además, en promedio, la duración de tal vínculo social es de apenas 13.5 años, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) a propósito del Día de San Valentín, que se celebra este 14 de febrero en honor del sacerdote que, a escondidas, casaba a los jóvenes que en el Imperio Romano tenían prohibido hacerlo para que rindieran más como soldados.

El organismo aclaró que si bien los divorcios se han incrementado en el país desde hace 20 años y se han reducido los matrimonios, tiende a aumentar el número de parejas que viven en unión libre. “Entre los años 2000 y 2013 el monto de divorcios aumentó 107.6 por ciento, mientras que el de matrimonios se redujo 17.7 por ciento”, precisó.

En cambio, “desde hace algunos años se advierte una aumento de la población que vive en unión libre. Datos del Censo de Población de 1990 y de la Encuesta Nacional de la Dinámica Geográfica (ENADID) levantada en 2014 señalan que la proporción de personas que se unen consensualmente aumentó al doble, pasando de 8.3 a 16.4 por ciento, mientras que los matrimonios disminuyeron de 51.5 a 42.3 por ciento. Otra tendencia observada en este periodo es el aumento de la población separada ya que su proporción pasó de 2.2 a 5.4 por ciento, es decir más del doble”.

El Inegi refirió que en 2014 se registraron 577 mil 713 matrimonios, de los cuales mil 687 que equivalen a tan sólo a 0.29 por ciento del total, fueron entre personas del mismo sexo.

En términos generales, 60 por ciento de la población de más de 15 años de edad está casada o en unión libre, 29 por ciento es soltera y 12.3 por ciento separada, divorciada o viuda. Sin embargo, en este último caso el porcentaje se eleva a 16.9 por ciento en el caso de las mujeres, es decir más del doble respecto al 7.2 por ciento de los hombres en igual situación, además que el promedio de la unión en pareja de las mujeres en edad fértil que actualmente están separadas o divorciadas es de 9.4 años, menos que el promedio que duran los matrimonios.

“La situación conyugal es un evento que guarda una estrecha relación con la edad — destaca el Inegi — ya que 70 por ciento de los hombres menores de 30 años son solteros”, lo que contrasta con 56 por ciento de las mujeres de la misma edad que guarda esa condición porque la población femenina se une en pareja a edad más temprana, en promedio a los 20 años de edad.

La quinta parte de las mujeres de entre 15 y 49 años que actualmente están casadas declararon haber cohabitado premaritalmente on su pareja, lo que se repite sólo en la décima parte de las mujeres divorciadas.

En cuanto a la violencia, el Inegi hace notar que 33.5 por ciento de las mujeres unidas, es decir una de cada tres, ha sufrido un incidente de violencia por parte de su pareja, cifra superior al 30 por ciento que se registra a nivel mundial según la Organización MUndial de la Salud. En el caso de las solteras de más de quince años, la proporción baja a 22.5 por ciento y a 11.3 por ciento entre las separadas, viudas o divorciadas.

Hay diferencias de edad y educación entre los hombres y mujeres que se casan. En 66 por ciento de los matrimonios el hombre tiene más edad que la mujer, en 11.4 por ciento ambos tienen la misma edad y en 21.7 por ciento el hombre es menor.

En 2014, la ENADID arrojó que en un 2.6 por ciento de los matrimonios ninguno de los cónyuges trabajaba, en 0.8 por ciento sólo ella lo hacía, en 42.2 por ciento ambos laboraban y en 50.6 por ciento sólo el hombre. En el 18 por ciento de los matrimonios el hombre tenía mayor escolaridad, en 50.7 por ciento los dos tenían la misma y en 17.9 por ciento de los casos la mujer tenía más estudios.

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