México, DF.- Luego de un breve recorrido al interior de la Catedral Metropolitana, el cardenal Norberto Rivera dio la bienvenida al papa Francisco, cuya presencia en el recinto consideró “un gesto de la Divina Providencia”.

Posteriormente, el Papa dirigió un mensaje a los arzobispos y obispos reunidos en el recinto católico.

En su mensaje, Francisco manifestó: “estoy contento de poder encontrarlos al otro día de mi llegada al país, también he venido a visitar, porque no podía dejar de venir, no podría el sucesor de San  Pedro privarse de ver a la Virgen Morenita”.

“Agradezco que me reciban en la Catedral, estoy agradecido por abrirme las puertas del recinto”, agregó.

“Se que mirando los ojos de la Virgen puedo ver los ojos del pueblo mexicano”.

“Nuestra Morenita nos enseña que la única fuerza capaz de conquistar el corazón de todos los mexicanos es la ternura de Dios”.

“Estoy contento de estar en las cercanías del cerro del Tepeyac, les pido que me consientan, que todo lo que les pida lo pueda hacer partiendo desde la guadalupana”.

“Nuestra Morenita nos enseña que la única fuerza capaz de conquistar el corazón de todos los mexicanos es la ternura de Dios” agregó en su mensaje en la catedral a los arzobispos y obispos.

“Como hizo San Juan Diego y lo hicieron las siguientes sucesiones, el Papa cultivaba el deseo de mirarla más aun yo mismo quería ser alcanzado por su mirada, he reflexionado mucho”.

“Sean Obispos de mirada limpia, de alma transparente, de rostro luminoso. ¡No tengan miedo a la transparencia!”

A los obispos les dijo “en las miradas de ustedes, el rostro mexicano tiene el derecho de encontrar las huellas de quienes han estado con Dios”.

Agregó en su discurso a los obispos y arzobispos, “les ruego no caer en la paralización de dar viejas respuestas a las nuevas demandas”.

“Les invito a cansarse sin miedo en la tarea de evangelizar y de profundizar en la fe”, dijo el Papa.

Solo mirando a la Morenita, México se comprende, por lo tanto la misión que hoy les encomienda la iglesia es ceñir toda la nación mexicana con la fecundidad de Dios, ningún pedazo puede ser despreciado”.

“Se debe promover el celo misionera sobre todo en las partes más necesitadas”, les dijo el Papa en su mensaje.