La moneda de México es la segunda divisa más vapuleada frente al dólar en América Latina y la sexta a escala global, de acuerdo con un sondeo de El Economista. Algunos analistas afirman que la pérdida habría sido peor sin las medidas preventivas adoptadas por Banxico y Hacienda.

De acuerdo con un sondeo de El Economista de 19 monedas del mundo, incluidas las de los países BRICS, el peso mexicano se encuentra entre las seis más depreciadas frente al dólar en un periodo de 12 meses y es la segunda de América Latina en depreciación en lo que va del 2016.

Los temores generados por la debilidad en la economía de China, la caída en los precios del petróleo y el cambio en las tasas de interés de la Fed representan los principales agentes que han provocado la volatilidad en los mercados globales. Incluidas, por supuesto, las divisas.

En lo que va del 2016, el dólar estadounidense ha registrado un avance de 6.51% frente al peso, lo que ubica a la divisa de México como la sexta moneda del sondeo más depreciada, por debajo de la de Argentina (-60.91%), Brasil (-53.58%), Sudáfrica (37.41%), Colombia (-35.95%) y Turquía (-22.34%). El análisis de las 19 monedas se realizó con base en datos de la terminal financiera de Reuters.

La volatilidad reciente ha afectado a todos los mercados y el fortalecimiento del dólar ha golpeado a todas las monedas de todos los países, en especial de la de las economías emergentes, incluida la moneda mexicana. En lo que va del año, el petróleo WTI registró una caída de 16.79% al cotizar en un precio de 30.82 dólares por barril. El Brent ha tenido un derrotero similar: en el mismo periodo, registró una caída de 8.64% al cotizar en un precio de 34.06 dólares.

China es el segundo consumidor de petróleo en el mundo, después de Estados Unidos, y la debilidad económica del gigante asiático implica inestabilidad en la demanda que afecta de una forma negativa los precios de los commodities.

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), banco central encargado de controlar su política monetaria, aplicó cambios en su tasa de interés en diciembre del 2015 por primera vez en casi siete años y la ubicó en un rango de 0.25-0.50 por ciento. Esto concluyó con una era de dinero barato que ha restringido la liquidez en los mercados.

A pesar de los números que muestra el sondeo de El Economista, en el que la moneda aparece entre las más afectadas por la apreciación del dólar, algunos analistas consultados consideraron que el golpe podría haber sido peor si no se hubieran aplicado medidas preventivas ante un periodo de inestabilidad como el que atraviesa la economía mundial.

Otro factor fue el fin de la dependencia de las finanzas públicas a las divisas generadas por la exportación de petróleo. Por captación de divisas, este insumo energético se encuentra por debajo de las exportaciones de los sectores automotriz, de la electrónica, los productos agroalimentarios y las remesas familiares. Según datos del INEGI las exportaciones no petroleras sumaron en el 2015 un total de 357,339.6 millones de dólares mientras que las petroleras sumaron un total de 23,432.5 millones de dólares en el 2015.

En otros países emergentes, en cambio, el precio del petróleo ha castigado severamente, como es el caso de Brasil, que suma al malestar sus negativas condiciones económicas.

El peso argentino, que encabeza el sondeo de las más depreciadas, mantuvo durante casi todo el 2015 una cotización entre las 8.63 y las 9.8144 unidades por dólar. Este ritmo significó una depreciación de apenas 13.72 por ciento. Pero todo cambió el 17 de diciembre: el nuevo presidente del país, Mauricio Macri, liberó su tipo de cambio y el dólar experimentó una apreciación de 35.38% sólo en su primera jornada libre. En 12 meses, la moneda se ha depreciado 60.91% y, sólo en lo que va del 2016, ha perdido 11.12% por ciento. En el periodo de Macri, el peso argentino se ha depreciado 46.47 por ciento.

Depreciación de monedas frente al dólar

México contra la volatilidad

De acuerdo con Olaf Sandoval, analista económico senior de GBM, existen cuatro mecanismos para defender al país de la reciente volatilidad en los mercados internacionales:

  • Las coberturas petroleras para el 2016, contratadas por 49 dólares el barril.
  • La línea de crédito flexible con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 68,000 millones de dólares.
  • Los fondos de estabilización de la Secretaría de Hacienda, que son recursos por 112,000 millones de pesos para financiar déficits fiscales y amortizar la deuda pública.
  • La subasta de dólares por parte de la Comisión de Cambios del Banco de México, para inyectar liquidez al mercado y controlar los niveles de inflación.

Estos mecanismos sirven para compensar la alta volatilidad del mercado, aseguró el analista de GBM, quien dijo que el peso mexicano es una de las monedas más negociadas en América Latina y la número 8 en el mundo.

francisco.ramirez@eleconomista.mx

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