Nueva York, EUA.- La Unicef está trabajando con los gobiernos para evitar la propagación del virus del Zika, que se ha convertido en una emergencia de salud pública que afecta a más de 20 países en Latinoamérica y el Caribe.

“Aunque todavía no hay pruebas definitivas de la relación causal entre la microcefalia y el virus del Zika, es lo suficientemente preocupante para merecer una acción inmediata”, dijo la doctora Heather Papowitz, asesora de la Unicef para emergencias sanitarias.

Mediante un comunicado, la Unicef detalla que los casos registrados de microcefalia en bebés recién nacidos en Brasil aumentaron hasta los 4.180 entre el 22 de octubre de 2015 y el 26 de enero de 2016.  En 2014 hubo 147 casos en todo el país.

Ante la propagación del virus, la Unicef colabora con todas las comunidades en Brasil, junto con el gobierno con mensajes sobre cómo evitar la picadura del mosquito y cómo eliminar los lugares donde se reproducen.

Detalla que la población puede adoptar medidas sencillas de protección como el uso de repelente antimosquitos, cubrir la mayor parte posible del cuerpo con ropa de colores claros y manga larga, eliminar los sitios en los que los mosquitos puedan reproducirse, y tapar las ventanas y puertas.

Las mujeres embarazadas que crean que han estado expuestas al virus deben buscar atención médica.

Además, lanzó un llamamiento por valor de 9 millones de dólares (8,2 millones de euros) para sus programas, cuyo objetivo es detener la propagación del virus y mitigar su impacto en los recién nacidos y sus familias en la región.