La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido este jueves que el virus del Zika se “propaga de manera explosiva” en el continente americano y anunció que ha convocado a una reunión urgente el próximo lunes para decidir si declaran la crisis como una emergencia sanitaria.

“El nivel de alarma es extremadamente alto”, indicó Margaret Chan, directora general de la OMS, en un discurso en Ginebra.
Chan añadió que los casos de microcefalia –un raro padecimiento en que los niños nacen con la cabeza anormalmente pequeña y que se ha disparado en Brasil– son muy preocupantes. Los expertos señalan que todavía es muy pronto para aclarar si el virus es la causa de la enfermedad, pero reconocen que existen indicios de que sí están relacionados.
Hasta tres o cuatro millones de personas en el continente americano podrían estar expuestas al virus en los próximos 12 meses, indica Sylvain Aldighieri, un experto de la Organización Panamericana de la Salud. “Como les he dicho, tenemos grandes incógnitas sobre la gravedad de la situación”, aclaró. “Estas son estimaciones matemáticas”.

Las autoridades sanitarias de Brasil anunciaron este miércoles que han detectado 4.180 casos de microcefalia desde octubre. El aumento es un siete por ciento más rápido que el registrado de la semana pasada. Antes de la epidemia, Brasil reportaba solo unos 150 casos de la enfermedad al año.
Pero probar que el zika es la causa es difícil.
“Es muy importante entender la diferencia entre asociación y causa”, explica Bruce Aylward, subdirector general de la OMS. Subraya que todavía hay muchas dudas sobre si el virus y la microcefalia estén relacionados.
El ministerio brasileño de salud detalló el miércoles que había examinado más de 700 casos de microcefalia y había encontrado zika en solo seis de los niños, pero no está claro exactamente qué significa esto. Los especialistas en enfermedades contagiosas advierten que los métodos de pruebas en Brasil son obsoletos y podrían no haber detectado muchos casos de zika. También señalan que, en algunos casos, la madre pudo haber tenido el virus y así causar microcefalia en el bebé, que en los exámenes resultaría libre del zika.
El virus se ha extendido a más de veinte países y territorios de la región. Chan expresó su “profunda preocupación por la rápida evolución de esta situación”. También subrayó la posibilidad de que el virus llegue a más países: los mosquitos que lo trasmiten están por todas partes y muy pocas personas son inmunes al virus. El zika, descubierto en Uganda en los años cuarenta, rara vez se había detectado en el continente americano.
“Así como la preocupación es alta, también la incertidumbre”, señaló. “Hay muchas preguntas y necesitamos las respuestas pronto”.
Algunos expertos han criticado a Chan por no reaccionar de inmediato y convocar un comité de emergencia para analizar la situación. El miércoles, en la revista JAMA, dos expertos indicaron que era necesaria una reunión urgente y añadieron que los titubeos de la OMS recuerdan su lenta reacción al estallar la epidemia del ébola en 2014.
“El proceso mismo de convocar al comité catalizaría la atención internacional, el financiamiento y las investigaciones”, señalaron.
Chan señaló que pedirá asesoría al comité sobre “el nivel adecuado de preocupación internacional” y la medida que la OMS deberá a los países afectados. También dijo que solicitará que se identifiquen las prioridades de investigación.
Una preocupación es que no hay vacuna contra el virus ni una prueba rápida de diagnóstico para determinar si alguien está contagiado, agregó Chan. Anthony S. Fauci, director del Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas, reveló en una entrevista esta semana que los científicos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos están trabajando en esas dos áreas.
“Estamos en los primeros pasos para elaborar una vacuna”, aseguró. “Y hemos empezado a trabajar en una prueba de diagnóstico para determinar si alguien está infectado”.

NY times

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