El gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens Carstens, advirtió que los países emergentes deben estar preparados para una crisis potencialmente severa y de consecuencias violentas, debido a los estragos del retiro de las políticas monetarias no convencionales en países ricos y la desaceleración de China.

En entrevista con el diario británico Financial Times publicada el lunes, afirmó que el riesgo proviene de la venta de acciones y bonos de mercados emergentes de los inversionistas internacionales desde mediados de 2015, que amenaza con provocar una contracción crediticia que dificultaría a las empresas de estos países pagar sus deudas.

De acuerdo con Carstens, los bancos centrales de los mercados emergentes podrían imitar a sus contrapartes del mundo desarrollado y convertirse en formadores de mercado de última instancia, mediante el uso de políticas monetarias no convencionales para intentar estimular sus estancadas economías.

Los mercados emergentes deben estar listos para una crisis potencialmente severa. El ajuste podría ser violento, y las autoridades deben estar listas para ello, dijo.

Carstens sostuvo que los emergentes deben estar atentos a la amenaza de una crisis crediticia, derivada de la venta de acciones y bonos de inversionistas internacionales, lo que complicaría que las empresas solventen sus deudas.

Muchas empresas adquirieron créditos baratos, después del auge de políticas monetarias ultraligeras de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, lo que derivó en bajos costos de endeudamiento. Pero si los inversionistas venden, los costos aumentan.

Carstens dijo que la respuesta política necesaria de los bancos centrales de los mercados emergentes no llegaría a ser una expansión cuantitativa completa, la compra a gran escala de activos financieros realizada por la Reserva Federal y otros bancos centrales de los mercados desarrollados. Pero, incluiría el intercambio de activos de alto riesgo y con vencimiento a largo plazo en manos de inversionistas por pasivos de menos riesgo y con vencimiento a menores plazos de bancos centrales o de gobiernos.

La propuesta de Carstens podría funcionar en México dado el incremento de deuda de bajo interés en el sector privado, de acuerdo con analistas consultados por el Financial Times.

Esto siempre y cuando el gobierno mexicano tenga solvencia económica para respaldar el valor de sus activos, sugirieron los expertos.

Agregaron que incluso China ya opera una política de este tipo a través de su equipo nacional de las grandes instituciones financieras.

Carstens dijo que las maniobras de China van más allá de lo que él recomendaría para otros mercados emergentes.