El fenómeno de Morena es llamativo. Andrés Manuel López Obrador genera pasión entre sus seguidores en muchas entidades del país, empezando por supuesto por el Distrito Federal. Sin embargo, en muchas áreas de México, su partido todavía no logra resultados que permitan consolidar seriamente su candidatura presidencial.

Es probable que ése sea el desafío principal de AMLO: repetir los resultados que ya obtuvo en la capital del país. Hoy no fue el caso. La primera elección del 2016, en Colima, fue un duro revés para Morena, que quedó en la quinta posición. En rigor, en la sexta si se contabilizan también los votos nulos.

El partido de AMLO quedó por detrás de la coalición encabezada por el PRI, del PAN, de Movimiento Ciudadano (MC) -que logró muy buenos resultados-, del PRD y de forma insólita también quedó por debajo de los votos nulos, que lo superaron por más del doble.

Con más del 75% de las urnas escrutadas, José Francisco Gallardo Sánchez, el candidato de López Obrador, consiguió el 0.8% mientras que los votos nulos representaron casi el 2% del padrón.

Mientras Leoncio Alfonso Morán Sánchez (MC) fue una de las grandes sorpresas, al obtener en una elección totalmente polarizada poco más del 13% de los votos, el PRD fue otro de los partidos cuya performance fue muy pobre: también rondó los 2%.