Al menos 400 civiles, muchos de ellos familiares de efectivos de las fuerzas del régimen sirio, han sido secuestrados por el grupo terrorista Estado Islámico (EI) en la ciudad de Deir al Zour, en el este de Siria.

Según informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los yihadistas raptaron a estas personas del barrio de Al Bagaliye y de la zona noroeste de la urbe, donde anoche lanzaron un ataque que causó entre 135 y 280 muertos.

Los rehenes fueron trasladados a la periferia occidental de Deir al Zour y a la zona de Maadan, en las afueras de la ciudad de Raqa, el principal feudo del EI en Siria.

La ONG expresó sus temores de que los extremistas ejecuten a los secuestrados, como ya hicieron durante su ofensiva de ayer, con la que controlaron Al Bagaliye.

“Existe un temor genuino por sus vidas, se teme que el grupo los ejecute, tal como lo ha hecho en otras áreas”, dijo el jefe del Observatorio, Rami Abdulrahamn.

Deir al Zour es la principal ciudad de la provincia siria del mismo nombre. La provincia está conectada con la capital de facto del Estado Islámico, Raqa, y con territorio controlado por el grupo radical en la vecina Irak.

Según la agencia oficial siria SANA, los terroristas ejecutaron a 280 personas, incluidas varias decenas de niños y mujeres, que en su mayoría eran familiares de soldados destinados en Deir al Zur.

El Observatorio informó de que los yihadistas mataron en Al Bagaliye al menos a 135 personas, entre ellas 50 miembros de las fuerzas armadas y milicias gubernamentales y 85 civiles, que en gran parte fueron ejecutadas extrajudicialmente.