A pesar de que todo apunta que los Chargers se unirán a los Rams como los dos equipos en reubicarse a la ciudad de Los Ángeles, todavía existe la posibilidad de que los “Bolts” permanezcan en San Diego.

Los Chargers tienen un año para decidir si se unen a los Rams y comparten el nuevo estadio en Inglewood, a estrenarse en 2019, o si permanecen la ciudad que los ha acogido los últimos 54 años.

En caso de que los Chargers declinen la opción de jugar en los Ángeles, Dean Spanos, dueño de los “Bolts”, recibirá 100 millones de dólares para la construcción de un nuevo estadio.

Al ser cuestionado sobre el futuro de la institución, Spanos no quiso dar nada por hecho, abriendo la posibilidad de que su equipo no se reubique.

Para que los Chargers permanezcan en la ciudad de San Diego, ambas partes deberán llegar a un acuerdo antes de finales de marzo, por ende, la resolución esta a la vuelta de la esquina.

El estadio conjunto entre Chargers y Raiders fue declinado por los dueños de la NFL, por lo que Spanos deberá dejar atrás sus diferencias con Stan Kroenke, dueño de los Rams, o por fin buscar una solución viable para construir un inmueble digno en San Diego.

(MEDIO TIEMPO)

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