Un hombre de nacionalidad británica fue sentenciado a prisión en suspenso luego de que se le descubrieran delitos horrendos contra animales en el sur de Londres. El hecho ocurrió en Erith, cuando George Bush, de 63 años, fue condenado por vender partes de monos por e-Bay que incluían manos, brazos, cabezas y esqueletos.

Incluso el hombre -que no guarda ninguna relación con los ex presidentes de los Estados Unidos– fue encontrado con pornografía animal en su vivienda. Las criaturas que Bush vendía online estaban en peligro de extinción, según informó la Policía Metropolitana de Londres.
Las partes de los monos que Bush comercializaba provenían en su mayoría de Indonesia y todas eran especies protegidas por las autoridades. El delincuente fue detenido por la Unidad del Crimen de Vida Salvaje de esa fuerza policial. Sin embargo, la sorpresa de los investigadores no terminaron allí. Cuando requisaron la vivienda en Erith, sur de Londres, descubrieron que Bush tenía en su poder imágenes de animales manteniendo relaciones sexuales con humanos.

Advertisements