Por Mónica Fragoso

La mayoría de los productos para las mujeres son más caros que los utilizados por los hombres aunque sean iguales, reveló el estudio denominado “De la cuna al bastón: El costo de ser una consumidora”, del Departamento de asuntos del consumidor de Nueva York. Se basó en la comparación de precios de cosas idénticas que se comercializan tanto para hombre como para mujer, y luego de analizar 800 artículos en 35 categorías, los investigadores encontraron que el impuesto llamado rosa o la tasa rosa, aplica desde la ropa de bebé hasta productos para la salud.

Este no ha sido el único análisis realizado; en Europa se han hecho en varios países, tal es así que se ha elaborado una iniciativa en la cual la sociedad civil se ha involucrado en el movimiento a través de Twitter con el hashtag #WomanTax, donde las personas pueden realizar la comparación de los productos utilizados tanto por hombre como por mujeres, y se ha comprobado que estos últimos son más caros.

Algunos ejemplos que arrojan los estudios son: una camiseta de bebé es 13 por ciento más cara que la de una para niño, los juguetes para niñas son 11 por ciento más caros que los de los niños (incluso si la única diferencia es el color); lo mismo sucede con la ropa de adultos: la camiseta de mujer cuesta 15 por ciento más que una con el mismo diseño pero para hombre, la diferencia en los productos para el cabello es impresionante, ya que son 48 por ciento más caros que los marcados para hombre aunque tengan los mismos ingredientes, y los productos ortopédicos son 12 por ciento más costoso para ellas que para los hombres.

En México, nuestra constitución establece que existe igualdad entre hombres y mujeres, pero realmente poco se hace para que la brecha de género se cierre rápidamente puesto que existe evidencia de que los gobiernos conocen esta situación en la que las mujeres ganamos menos, pero pagamos más por los artículos que utilizamos tanto hombres como mujeres; y aunque muchos empresarios se han  amparado diciendo que se trata de una simple cuestión de marketing debido a que la mujer está a dispuesta a pagar más por ciertos artículos, lo cierto que esta es una práctica discriminatoria que las autoridades deberían de frenar.

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