El asesinato de Zahran Alloush, una de las más influyentes figuras de la oposición siria es un golpe para el proceso de paz en Siria y otro foco de inestabilidad para el país, que lleva sumido en guerra cinco años.

Zahran Allush era el jefe de Jaish al-Islam (Ejército del Islam), el grupo rebelde más poderoso en la región Damasco y según el experto en grupos rebeldes sirios, Charles Lister, es “una de las pérdidas más significativas” para la oposición siria.

Apoyado por Riad, el grupo moderado Jaish al-Islam controla la mayor parte de la periferia este de la capital, bombardeada regularmente por las fuerzas gubernamentales y la aviación rusa. Precisamente, Moscú estaría detrás del asesinato del Zahran, de 44 años, hijo de un predicador salafista que vive en Arabia Saudita.

El movimiento que dirigía, Jaish al-Islam, de inspiración salafista, es profundamente  antialauita (confesión del presidente Bashar al Asad) y aunque en principio se mostró partidario de la implantación de un Estado islámico, recientemente había adoptado una retórica más moderada que le convirtió en adversario para al Assad en una hipotética transición siria.

Los analistas coinciden en que su asesinato forma parte de “de una estrategia de Bashar al Assad para mejorar su posición entre los gobiernos occidentales, que lo desprecian, pero también ven el Estado islámico como una amenaza cada vez mayor”. De este modo, Siria y Moscú habrían eliminado a un figura que hacía cada vez más sombra a Al Assad.

Ibrahim Hamidi, corresponsal de Al Hayat, asegura que su asesinato demuestra “que ni Rusia ni Siria están interesados en el proceso de paz. Al contrario, son partidarios de continuar con las ofensiva militar”.

Jaish al-Islam ha extendido su control sobre los suburbios de Damasco, en la zona que se conoce como Goutha. Los expertos coinciden que su influencia en este territorio ha impedido que los grupos yihadistas avanzasen hacia la capital, una circunstancia que ha favorecido a Al Assad al evitar la entrada de Estado islámico y grupos similares.

Pese a ser un guerrillero islamista, con fuerte influencia suní, en los últimos años había moderado su posición. New York Times asegura que hace unos meses se reunió con oficiales estadounidense con los que mostró su disposición a suavizar su discurso.

A día de hoy Jaysh al Islam es uno de los grupos rebeldes más sólidos, por el número de combatientes y por su organización ya que ha conseguido crear una auténtica estructura administrativa en Ghouta.  En este sentido, Zahran era aclamado entre los guerrilleros porque era un líder al que le gustaba la primera línea del frente y acompañar a los combatientes en su lucha por el territorio. Según un artículo, publicado por el experto, Joshua Landis, “era admirado y tenía una fuerte personlidad”, que lo hacía único.

Moscú critica que bajo estos grupos combatientes se esconden redes terroristas que van trazando rutas para sacar el preciado petróleo sirio.

Abu Himam al Buwaydani, nuevo lider del grupo

La muerte de Zahran Alloush no significa necesariamente que el Ejército del Islam desaparezca o se debilite. Otro líder fuerte podría surgir , tal vez con el respaldo de partidarios extranjeros como Arabia Saudita , o por otros rebeldes de la zona, todos ellos presuntamente ansioso por mantener la estabilidad básica en el Ghouta Oriental en un momento difícil.

Horas después, la organización armada designó como líder a Abu Himam al Buwaydani, de 40 años. cuya familia tienen estrechos vínculos con la cofradía de los Hermanos Musulmanes, informó Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). (lainformacion.com / Repubblica)