Los incendios forestales que afectaron a Australia el día de Navidad calcinaron más de cien casas en una importante zona turística y la situación seguía siendo peligrosa el sábado, ya que las autoridades esperan nuevos focos según avance el caluroso verano austral.

Mientras unos 500 bomberos y 13 aviones antiincendios luchaban contra las llamas en partes de la pintoresca Gran Carretera del Océano, en el estado de Victoria, varios equipos acudieron al lugar para analizar los daños provocados por el fuego, que iluminó la noche navideña a lo largo de la costa.

Un portavoz de los servicios de emergencia estatales dijo que se confirmó la destrucción de 98 casas en la comunidad de Wye River y otras 18 en el cercano Separation Creek, hasta un total de 116 en las dos localidades, situadas a unos 120 kilómetros al suroeste de Melbourne.

Altos funcionarios de emergencias advirtieron que las secas condiciones amenazan con generar más incendios en la zona de la Gran Carretera del Océano y el resto de Victoria.

“Este fuego no se va”, dijo Craig Lapsley, comisionado estatal de servicios de emergencia, en una conferencia de prensa. “El calor y el viento volverá en enero sin duda. Todo puede arder”.

La Gran Carretera del Océano es una de las mayores atracciones turísticas de Australia, con sus paisajes espectaculares y extrañas formaciones rocosas junto a la costa. El sábado permanecía en su mayor parte cerrada al tráfico, en uno de los momentos del año en que es más transitada.

Aunque una alerta de evacuación fue levantada en la turística localidad de Lorne y la lluvia nocturna ayudó a la extinción de las llamas, funcionarios dijeron que la situación sigue siendo potencialmente peligrosa, ya que hay mucho focos calientes. Las imágenes del lugar mostraban colinas calcinadas hasta la costa.

El sábado se realizaron reuniones para cientos de personas evacuadas de urgencia el viernes de las poblaciones afectadas, pasando muchos de ellos la Navidad en refugios improvisados.

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