1. Hay países que celebran Navidad el 7 de enero

Mientras que en la mayor parte del mundo el día de Navidad es el 25 de diciembre un alto número de países la celebran el 7 de enero. ¿Por qué? Se trata de un tema de calendarios.  En Occidente se utiliza el calendario gregoriano, formulado por el Papa Gregorio en el año 1582, pero en gran parte de la ex Unión Soviética y algunos países de Oriente Medio el calendario juliano, creado bajo el mando de Julio César en el año 45 aC: entre ambos existen 13 días en diferencia.

En el presente, la mayoría de esos países usan el gregoriano pero conservan el sistema del juliano para sus fiestas tradicionales.  Por ello, explica el periódico británico The Telegraph, el 25 de diciembre del juliano en realidad cae el 7 de enero en el gregoriano.  Rusia, Bielorrusia, Kazajstán, Georgia, Ucrania, Moldavia, Rumania, Serbia, Bulgaria, Macedonia, Montenegro, Egipto y Etiopía son algunos ejemplos.

 

2. Existen países que no celebran la navidad en su calendario oficial

Afganistán, Argelia, Bután, Corea del Norte, Libia, Mauritania, Arabia Saudita, Somalia, Tayikistán, Túnez, Turkmenistán, Uzbekistán y Yemen son países que no contemplan en sus calendarios a la Navidad.

Azerbaiyán, Bahréin, Camboya, China, Comoros, Irán, Israel, Japón, Kuwait, Laos, Maldivas, Mongolia, Marruecos, Omán, Pakistán, Qatar, Tailandia, Turquía, Emiratos Árabes y Vietnam no reconocen Navidad como fiesta nacional, pero otorgan observancia.

 

3. Existen tradiciones peculiares en ciertos países

En Grecia, por ejemplo, San Nicolás es el patrono de los marineros, por ello su barba y sus ropas están mojadas por el agua de mar y muchas de las celebraciones se realizan en la bendición de los mares. En Etiopía, la gente se viste de blanco para asistir a los servicios religiosos y después jugar torneos deportivos.

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4. El aspecto de Santa Claus actual sería responsabilidad de un dibujante

Thomas Nast (Landau, 1840), fue un ilustrador de origen alemán que, según cuenta la historia, le habría dado el aspecto a San Nicolás tal como se le conoce hoy. Nast se fue de Alemania y arribó a la ciudad de Nueva York, EEUU, cuando tenía 6 años.

Estudió en la National Academy of Design y comenzó a trabajar en medios de comunicación de la época como ilustrador, luego se unió al equipo de la revistaHarper’s Weekly, en la que se supone que apareció su primera versión de Santa Claus el 3 de enero de 1863.

Según la cadena alemana Deutsche Welle la figura podría haber estado inspirada en Pelznickel –equivalente del San Nicolás en la Alemania protestante–, un personaje cubierto de pieles, panzón, barbudo y de bigotes pronunciados.  La imagen Merry Old Santa Claus fue publicada el 1 de enero de 1881, y sería el dibujo en el que Nast se aproxima a la imagen como la conocemos hoy.

 

5. En País Vasco, otro personaje es más importante que Santa Claus

Los niños vascos esperan los regalos del Olentzero. ¿Quién es? Se trata de un carbonero que anunciaba el solsticio de invierno y/o el nacimiento de Jesús, según la época. Es un personaje un poco gordito y con barba prominente, y sería originario de los pueblos fronterizos entre Guipúzcoa y Navarra.

Se desconoce cómo este personaje se transformó en el ‘Santa Claus vasco”, aunque se cree que se afianzó en los años 80’, cuando a falta de un personaje de tipicidad vasca, se propuso a este para promocionar en medios y comercios, según Emilio Xabier Dueñas, experto en estudios vascos explicó a la agencia Reuters.  En los días cercanos a la Navidad, los niños suelen vestirse con trajes típicos y cantar la canción del Olentzero.

 

6. Santa y sus sitios web

Al parecer, Santa Claus se ha adaptado muy bien a los tiempos tecnológicos que corren. Existe un sitio para que los niños envíen sus cartas vía web:buzondesanta.com. También tiene un portal que cada año hace un seguimiento del viaje de Santa en su trineo alrededor del mundo: noradsanta.org. Y por último, su propia página en la que sube videos y muestra cómo es su vida en Laponia:santatelevision.com.

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7. El origen de los renos

En el libro Santa Claus, el último de los hombres salvajes: los orígenes y evolución de San Nicolás, que abarca 50.000 años, de Phyllis Siefker publicado en 1997 los ocho primeros renos surgen por primera vez en el año 1823, en un poema de Clement C. Moore llamado A Visit from St. Nicholas.

El noveno y más famoso de los renos por tener su nariz roja, es Rudolph (o Rodolfo) y fue añadido por el Robert L. May, en 1939 en sus historias de Navidad,Christmas story. De este último se crearon varias producciones de cine, televisión y gráficas, volviéndose el preferido de los niños.

8. El origen del traje rojo y blanco de Santa Claus

Según Deustche Welle, esa leyenda de que el dibujante Haddon Sundblom inventó al Santa Claus vestido con los colores de Coca-Cola a pedido de la empresa, es simplemente eso, una leyenda. ¿Por qué? Se estima que en 1915 y hasta los años 20’, la White Rock Beverages Company ya había hecho publicidades de agua y refrescos de jengibre con Santa Claus vestido de rojo y blanco.  Lo que sí sería mérito de Coca-Cola es la masificación del Santa con esos colores a partir de los años 30’.

 

9. El origen del villancico más famoso del mundo: Noche de paz

El historiador especialista en la Navidad, Bill Egan, ha escrito que el origen es austríaco. El padre Joseph Mohr escribió seis estrofas del poema llamado Stille Nacht! Heilige Nacht! en 1816 cuando en una iglesia en Mariapfarr, Austria. Dos años más tarde, trasladado a la Iglesia de San Nicolás en Oberndorf, Austria, decidió que quería ponerle música.

El 24 de diciembre de 1818, le pidió a su amigo Franz Gruber que creara una  melodía y la guitarra de acompañamiento. Fue entonces que ambos cantaron el villancico en la misa de Navidad en la Iglesia de San Nicolás. El hombre que tradujo al inglés Stille Nacht en Silent Night fue John Freeman, que se convertiría años más tarde en el segundo obispo del estado de Florida, en EEUU.

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10. El padre de las luces navideñas

Desde el siglo XVI, existía la tradición de decorar árboles con velas, lo cual era peligroso ya que cada árbol era un potencial incendio. Pero en 1882, Edward Hibberd Johnson lo cambió todo.

Johnson fue el vicepresidente de la Edison Electric Light Company (de Thomas Edison). Al acercarse la Navidad en los últimos días de 1882, Johnson se reunió con sus conciudadanos de Manhattan, como era tradición, para la decoración de un enorme árbol.  Allí presentó su idea de decorarlo con bombillas eléctricas.

La idea fue tan revolucionaria que hasta los medios de comunicación de la época se hicieron eco. Además, las clases altas neoyorkinas comenzaron a querer adornar sus árboles con esas luces llegando a pagar altísimos precios. La idea se expandió por todo EEUU: la primera vez que la Casa Blanca lució un árbol de Navidad con luces eléctricas fue en 1894, cuenta History Channel en su web. Ya para la década de 1940 las luces eléctricas habían reemplazado completamente a las velas de cera en la mayoría de los árboles de Navidad.

De Nueva York para el mundo, Edward Hibberd Johnson no solo introdujo las luces eléctricas y añadió color a la tradición navideña sino que evitó cientos de incendios y los cambió por el aburrido trabajo de desenredar los cables de las pequeñas lucecitas cada diciembre.