A mediados de este mes, funcionarios y la clase trabajadora del país recibirán su aguinaldo. La gratificación que este fin de año tendrá cada ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) es de 586 mil 449 pesos, cantidad incluso más alta que lo que ganará el presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

El bono de cada integrante del máximo tribunal de México serviría para otorgarlo a 558 empleados que apenas ganan el salario mínimo, es decir, 70 pesos diarios.

No sólo eso. A un empleado con este sueldo no le alcanzaría la vida para lograr la prestación que gozarán los representantes del Poder Judicial. Tendría que laborar más de cinco siglos, de manera ininterrumpida, para obtener el medio millón de pesos que dentro de poco cobrarán los ministros de la Corte.

El mismo lapso de tiempo tendría que trabajar esa persona para adquirir la fortuna que los miembros del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) se llevarán en esta Navidad.

Para Alfonso Bouzas Ortíz, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), esto refleja “la realidad de un país con una burocracia bien pagada y un pueblo mal atendido”.

EL UNIVERSAL realizó un ejercicio con el fin de saber cuántos años tendría que trabajar un mexicano para obtener el aguinaldo que sólo en 2015 recibirán 10 funcionarios de primer nivel, entre ellos, los titulares de los tres poderes de la Unión. Y para saber a cuántas personas se les podría pagar con esa misma cantidad.

En el caso de un diputado federal, el burócrata con el aguinaldo más bajo, su gratificación de fin de año alcanzaría para cubrir el aguinaldo de 134 connacionales que únicamente perciben el salario mínimo. Si se suma la remuneración de los 500 legisladores que conforman el Congreso de la Unión, ésta equivaldría al bono de 67 mil trabajadores.

Un empleado que gana lo que en promedio se paga en el mercado laboral —188 pesos diarios, según cálculos hechos con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE)— recibirá a más tardar el 16 de diciembre una gratificación anual de 2 mil 814 pesos.

Incluso si cuenta con estudios universitarios, su prestación apenas superará los 5 mil pesos [considerando un ingreso promedio de 337 pesos diarios y una paga de 15 días de sueldo, como marca la legislación].

A siglos de distancia

Aunque trabajara toda su vida sin descanso, un mexicano que gana el salario mínimo nunca llegará a igualar el aguinaldo de los altos funcionarios. Para aspirar al bono que este fin de año recibirán los integrantes de la SCJN, el TEPJF y el CJF, tendría que laborar de manera ininterrumpida 558 años.

Otra forma de verlo es que el aguinaldo de cada uno de estos servidores públicos equivale a la bonificación de 558 empleados que apenas ganan el sueldo mínimo.

Incluso si cuenta con título universitario, una persona tendría que trabajar más de un siglo (116 años) para alcanzar algún día la gratificación de los ministros y magistrados del Poder Judicial de la Federación.

Para conocer cuántos años tendría que laborar un connacional para equiparar el aguinaldo de un funcionario de primer nivel, o bien, a cuántos trabajadores se podría beneficiar con ese dinero, EL UNIVERSAL realizó un ejercicio comparando las prestaciones de fin de año de 10 servidores públicos con tres tipos de empleados.

Por el lado del gobierno se eligió al Presidente de la República, un senador, un diputado federal, un ministro de la Corte, el titular de la Auditoría Superior de la Federación, un miembro del CJF, un magistrado del TEPJF, un consejero electoral, el ómbudsman nacional y el presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Sus aguinaldos y demás prestaciones de fin de año se obtuvieron del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2015.

Para la clase trabajadora se construyeron tres perfiles: un empleado que gana el sueldo mínimo, otro que percibe el ingreso promedio que ofrece el mercado laboral y otro más que cuenta con una carrera profesional.

En los tres casos, se partió del supuesto que ellos recibirán de aguinaldo el equivalente a 15 días de sueldo, que es el mínimo que marca la Ley Federal del Trabajo.

Para calcular la prestación de quien apenas gana el mínimo, se multiplicó su salario diario (70.1 pesos) por 15.

Para los otros dos tipos de empleado primero se estimó su ingreso diario usando la base de datos de la más reciente ENOE, correspondiente al tercer trimestre de 2015. El resultado se multiplicó por 15 días para obtener su gratificación.

La descripción completa de la metodología que se siguió puede leerse al final de la infografía que acompaña a este texto.

Bonos inalcanzables

A menos que vivan tanto como el bíblico Matusalén, muchos ciudadanos jamás podrán reunir en su vida lo que algunos servidores públicos recibirán este mes por concepto de aguinaldo y otras prestaciones.

Siguiendo con el ejemplo del trabajador que gana el mínimo, él tendría que laborar al menos cuatro siglos si aspira a la gratificación de un consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), del presidente Enrique Peña Nieto o del representante del Inegi, Eduardo Sojo.

Alcanzar lo que en unos días recibirán los titulares de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) le llevaría 385 navidades, mientras que igualar el aguinaldo de un senador le significaría 223 años ininterrumpidos de esfuerzo.

Incluso, para lograr el bono más bajo del grupo de funcionarios seleccionados —y que corresponde al de un diputado federal— un mexicano que gana el mínimo tendría que ocuparse durante 134 años.

Hay otro modo de mirar los datos. En lugar de verlos como años, décadas o siglos de trabajo para obtener el aguinaldo de un burócrata, se pueden ver también como el total de empleados a los que se podría pagar esta prestación con esa cantidad de dinero.

En el caso de un diputado federal, por ejemplo, su gratificación de fin de año alcanzaría a pagar el aguinaldo de 134 mexicanos que sólo ganan el sueldo mínimo. La bonificación de un senador serviría para cubrir la de 223 empleados de las mismas características.

Si se sumara el aguinaldo de todos los integrantes de ambas cámaras del Congreso de la Unión, el monto reunido alcanzaría para dar esta prestación a 95 mil 544 obreros que sobreviven a diario con 70 pesos.

El connacional que gana el salario mínimo no es un ejemplo hipotético o inexistente. En México laboran por esta cantidad 6.9 millones de personas tanto en el mercado formal como en el informal, de acuerdo con cifras de la ENOE. El sondeo indica que menos de 500 mil recibirán la prestación.

“La clase trabajadora en México enfrenta un proceso de desgaste sin límite”, advierte Bouzas Ortíz.

Inequidad exorbitante

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2015, el Presidente de la República recibirá 425 mil 478 pesos entre aguinaldo y una gratificación de fin de año, aunque existen funcionarios que se llevarán más que él.

Cada uno de los ministros de la Corte, el TEPJF y los consejeros de la Judicatura, disfrutarán de un pago de 586 mil 449 pesos, en tanto que los consejeros del INE recibirán 404 mil 371 pesos. El ómbudsman nacional y el titular de la ASF disfrutarán las fiestas decembrinas con poco más de 404 mil pesos. El titular del Inegi se llevará 418 mil 917 pesos.

En el Poder Legislativo, cada senador disfrutará una Navidad de 234 mil 330 pesos, mientras que los diputados federales recibirán 140 mil 504 pesos.

En contraste a tan jugosas prestaciones, un trabajador que sobrevive con el salario mínimo: 70.1 pesos diarios, apenas obtendrá un bono de mil 51 pesos.

Un empleado que gana lo que en promedio se paga en el mercado laboral: 188 pesos diarios, recibirá 2 mil 814 pesos este fin de año. Aun si estudió una carrera profesional, su aguinaldo apenas superará los 5 mil pesos.

Ni estudiando

A un mexicano que percibe el sueldo promedio: 188 pesos diarios, le llevaría dos siglos adquirir el bono de un ministro del Poder Judicial, 162 años para igualar el de un consejero electoral y 151 años para el del Presidente.

Si en promedio gana como un profesionista (337 pesos diarios, según la ENOE) el número de años de trabajo disminuiría a 116, 90 y 84, respectivamente.

Para conseguir el aguinaldo de un diputado federal, el ciudadano promedio tendría que trabajar 50 años de manera ininterrumpida y un profesionista tres décadas. Esto suponiendo que nunca falten, ya que de lo contrario no podrían recibir su prestación completa, sino sólo la parte proporcional. Entonces tendrían que laborar más años.

En cambio, para los diputados federales bastó con asistir al Congreso de la Unión dos veces por semana desde septiembre para recibir este año una gratificación de 140 mil 504 pesos. Si faltan, no hay penalización.

“Es absolutamente indignante”, afirma Bouzas Ortíz. “Ésta es la diferencia entre los que trabajan para vivir y los que viven sin laborar gozando de las prebendas que el país da”, agrega el investigador de la UNAM.

Para poder tener el aguinaldo de un senador hay que esforzarse más. El mexicano promedio tendría que trabajar 83 años mientras que el universitario tendría que laborar sin descanso 46 años. Con todo y cédula, un profesionista tendría que ocuparse al menos 80 años para obtener el aguinaldo de los titulares del Inegi, la CNDH y la ASF.

| El Universal

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