Pedro se levantó muy temprano ese lunes 15 de abril de 1957, desayunó, luego abordó su motocicleta Harley-Davidson y se dirigió hacia el aeropuerto de la ciudad de Mérida.

Eran las 7:30 de la mañana cuando subió a la aeronave Consolidated B-24J Liberator, propiedad de Transportes Aéreos Mexicanos (TAMSA) que había sido utilizada durante la Segunda Guerra Mundial, y que ahora estaba adecuada para funcionar como avión de carga.

Luego de afinar los últimos detalles el capitán Víctor Manuel Vidal, el mecánico Marciano Bautista y Pedro iniciaron el vuelo; eran las 7:40 am e iban rumbo a la Ciudad de México a la que esperaban llegar a las 10:00 am, sin embargo el avión no alcanzó la velocidad ni la altura ideal por lo que ante la emergencia los tripulantes de la aeronave comenzaron a tirar la carga que eran cajas de pescado y rollos de tela.

Pese a los esfuerzos de la tripulación, pocos minutos después del despegue, la aeronave se estrelló al sur de la ciudad y explotó. Los tanques de combustible estaban llenos por lo que se generó un gran incendio. El avión cayó sobre varias casas por lo que algunos de sus habitantes murieron o resultaron heridos.

Ninguno de los tripulantes del avión logró sobrevivir al accidente, por lo que ese 15 de abril de 1957 murió calcinado El Ídolo de Guamúchil, Pedro Infante Cruz.

Murió un ídolo pero nació un mito

La muerte de Pedro Infante generó un gran impacto en gran parte de la población de México, los medios de comunicación más importantes del país hicieron eco de la noticia con titulares como “Pedro Infante pereció ayer al caer el avión que copiloteaba.”, “El trágico suceso, un impacto que conmocionó al país entero.”, “Estupor, luto y pena por el fin del actor.” Sus seguidores no podían creer que su ídolo nacional había muerto, sólo tenía 40 años.

Carlos Monsiváis consideraba que Pedro Infante se había convertido en un representante del pueblo mexicano porque sus personajes en las películas reflejaban “La pobreza digna, la imposibilidad de la riqueza, la lucha contra la autoridad, el fracaso envuelto en lágrimas para terminar redimido por las canciones”.

En el libro de Monsiváis Pedro Infante: Las leyes del querer, el periodista mexicano menciona que Pedro Infante es “El mito culminante del cine mexicano, se maneja con excelencia en el tránsito múltiple: de lo rural a lo urbano, del temple del caudillo a la valentía capaz del llanto, de la generosidad del bandido social a la simpatía del humilde carpintero. Para sus fanáticos (casi todos) Pedrito es un puente de entendimiento entre lo viejo y lo nuevo, la biografía irrealizable de la colectividad.”

Probablemente esa sea la razón por la que miles de fanáticos del famoso actor y cantante deseaban que estuviera vivo y albergaban una pequeña esperanza de que su muerte sólo fuera parte de un rodaje fílmico.

Y un buen día sus deseos se cumplieron.

El regreso de la muerte

A más de 50 años de la muerte de Pedro Infante en las redes sociales y en los comentarios de notas periodísticas sobre él aún se sigue discutiendo si en verdad murió.

La disputa gira en torno a un hombre conocido como Antonio Pedro, quien supuestamente era Pedro Infante y que apareció de pronto en 1983, su historia trascendió tanto que diversos medios de comunicación le dedicaron espacios para entrevistarlo, lo que ayudó a popularizarlo y llenar eventos a los que miles de curiosos asistían para ver y comprobar por ellos mismos si en verdad se trataba del famoso actor.

Captura de pantalla YoutubeCaptura de pantalla Youtube

En este video se puede ver cómo la gente que asistía a las presentaciones de Antonio Pedro reaccionaba con emoción al verlo y escucharlo cantar; además, el público que le vía actuar aseguraba que tenía las mismas cicatrices que Pedro Infante.

En YouTube hay varios canales que publican videos de Antonio Pedro en los que aseguran que él era Pedro Infante. Uno de esos es el de Cuco Leyva, cuyo último video lo publicó el 13 de noviembre del 2015. Aunque se intentó contactar al administrador de ese canal nadie dio respuesta. Este es el primer video sobre este tema en el canal, publicado el 11 de julio del 2012.

También hay un sitio web: http://antoniopedrofuepedroinfante.mex.tl/ donde se intenta documentar y dar validez a la historia de Antonio Pedro.

Quienes defienden esta versión argumentan que Pedro Infante fue amante de la esposa de un político importante, razón suficiente para que ese poderoso hombre lo mandara a matar. Supuestamente los sicarios encargados de acabar con la vida del ídolo no tuvieron el valor de asesinarlo ya que eran sus admiradores, por lo que utilizaron una coartada para simular su muerte.

En realidad hay muchas versiones de esa historia, algunas señalan que la mujer con la que Pedro se involucró fue Christiane Martell quien en ese momento era novia de Miguel Alemán Velasco, hijo de Miguel Alemán Valdez, presidente de México en el sexenio de 1946 a 1952.

Otra de las versiones señala que los sicarios subieron al avión Consolidated B-24J Liberator e intentaron matar a Pedro pero él se aventó con un paracaídas y luego se escondió, el piloto perdió el control por el enfrentamiento y la aeronave se estrelló. También dicen, en otra historia, que los asesinos se compadecieron de Pedro y decidieron suplantarlo por otra persona que era muy parecida al actor y fue quien en verdad murió en el accidente.

La otra cara

Por otra parte hay quienes afirman que Antonio Pedro fue en realidad un usurpador y un estafador; uno de los sitios de internet que se dedica a demostrar que todo fue un fraude es http://elimpostorantoniopedro.blogspot.mx/.

Foto: EspecialFoto: Especial

Otro sitio dedicado principalmente a desmentir a Cuco Leyva es la página de Facebook Pedro Infante no es Antonio Pedro; contactamos al administrador y la persona prefirió permanecer en el anonimato sin querer comentar nada al respecto ya que dijo que sus declaraciones le podrían generar problemas legales.

No obstante, afirmó que Cuco Leyva era una persona que lucraba con lo que publicaba en YouTube, ya que le generaban ganancias en publicidad obtenida gracias a las miles de reproducciones que generaban sus videos.

Foto: EspecialFoto: Especial

En ambos sitios dicen que el verdadero nombre de Antonio Pedro era José Antonio Hurtado Borjón un hombre que nació el 6 de julio de 1929, para probarlo muestran fotografías de la que aparentemente es el acta de su nacimiento.

También utilizan videos en donde los familiares de Pedro Infante llaman impostor a Antonio Pedro. Uno de los más interesantes es la publicación de entrevista que realizó María Laria en el programa Cara a Cara a Antonio Pedro, en esa ocasión Antonio evade todas las preguntas y nunca afirma que él es Pedro Infante. Durante el programa llaman por teléfono los hijos de Pedro Infante: Lupita Infante y Pedro Infante Jr. para decirle que es un mentiroso y que está estafando al “pueblo de México”.

Uno de sus primeros detractores fue el periodista mexicano Federico Campbell, quien en 1984 publicó en la revista Proceso una crónica en la que relata que una noche durante una reunión se encontró con Antonio Pedro, porque había sido contratado para animar la fiesta.

Campbell retrata la ambigüedad de las palabras de Antonio Pedro y la forma en la que inventaba su historia: “Aparecí o más bien reaparecí hace dos años apenas. De lo de antes no me acuerdo nada. Durante más de 25 años no supe de mí. En verdad, no sé dónde estuve. Lo juro que no me acuerdo, para qué más que la verdad. De 1957 para atrás sí me acuerdo, pero de allí en adelante, no.”

El periodista afirma en su crónica: “Tenemos aquí a un hombre de extracción campesina que vive en carne propia el mito de Pedro Infante. Lleva su fantasía –ese mito de tantos mexicanos– hasta el grado de realizar hasta sus últimas consecuencias una perfecta, inmejorable suplantación de personalidad.”

Finalmente apunta sobre Antonio Pedro: “En su lucha por la vida se ha inventado un numerito que despierta entre quienes lo escuchan desconcierto o ternura. ¿No sería interesante una película, una novela, sobre un tipo que se cree Pedro Infante, y él Antonio Pedro, haciéndole creer a todo el mundo que él es Pedro Infante de regreso… mientras la gente se fascina creyéndoselo?”.

De la ficción a la realidad

Quienes creen que el ídolo mexicano no murió argumentan que en México todo tipo de historias de conspiraciones pueden ser reales, sobre todo si se trata de casos donde se inmiscuye la clase política mexicana que es capaz de hacer lo que sea y utilizar cualquier tipo de recursos para desaparecer a sus enemigos.

Relatos donde una persona finge su muerte para desaparecer ha sido utilizado en varias ficciones, un ejemplo es lo que ocurre en el capítulo Bart the Fink de la séptima temporada de Los Simpson en la que Krusty el Payaso decide simular su muerte en un accidente de avión porque había perdido toda su fortuna al ser descubierto como un gran evasor de impuestos.

Algo similar ocurrió en la realidad. Marcus Schrenker, un empresario de 38 años preparó un asombroso plan en el 2009 para fingir su muerte en un accidente aéreo. Schrenker tenía problemas legales y financieros, además estaba acusado de cometer un fraude en el que robó millones de dólares y por si fuera poco se estaba divorciando de su mujer.

Schrenker subió a su avioneta para volar de Alabama a Florida y luego llamó por radio para reportar que tenía problemas con su avioneta, que se había golpeado y que tenía mucha sangre escurriéndole de la cabeza. Puso el avión en piloto automático y saltó en paracaídas. La avioneta se estrelló más adelante en una zona pantanosa.

El empresario aterrizó en un bosque donde había dejado una motocicleta y huyó del lugar.

Schrenker fue descubierto porque realizó una llamada a uno de sus familiares y eso dio pauta para que las autoridades de Florida comenzaran a rastrearlo. Cuando lo encontraron, escondido en un campamento, el empresario intentó quitarse la vida cortando las venas de una de sus muñecas, pero no murió.

Este tipo de sucesos nos ponen a pensar en que cualquier cosa es posible en este extraño mundo, por lo que quienes escuchan la historia de Pedro Infante y Antonio Pedro comienzan a hacerse preguntas y dudar de las versiones oficiales por los que algunos llegan a creer que el más grande ídolo mexicano regresó de la muerte.

La duda

La aeronave Consolidated B-24J Liberator donde viajaba Pedro Infante se estrelló en las calles 54 y 87 de la ciudad de Mérida, Yucatán; quedó completamente destruida y luego el fuego, ocasionado por la explosión de los tanques de combustible, devoró todo, incluido el cuerpo de “El ídolo de Guamúchil”.

El que fue identificado como el cadáver de Pedro estaba decapitado, el cráneo se encontraba completamente destruido y calcinado; la columna vertebral tenía tres fracturas. En el libro Pedro Infante: El ídolo inmortal escrito por José Ernesto Infante Quintanilla se menciona que el cuerpo había perdido sus dimensiones: la estatura de Pedro era de 1.73 metros y se redujo a sólo 80 centímetros y el peso que era de 77 Kilos se redujo a 35.

El libro también señala que quienes llegaron al lugar del accidente vieron que el cadáver permanecía en el asiento del copiloto gracias al cinturón de seguridad, además un brazo y una pierna estaban a punto de desprendérsele y agrega “En su caja torácica se apreciaban algunos órganos calcinados y otros ensangrentados.”

El cadáver estaba irreconocible y los peritos lo reconstruyeron como pudieron, sin embargo, el único elemento que fue tomado como prueba de que el cuerpo era de Pedro Infante fue una esclava con su nombre grabado.

|Yahoo Noticias

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