Hace 6 meses Berenice supo que era portadora del VIH y escuchó su diagnóstico con doble pesar: Su bebita, que estaba internada por graves diarreas, también había adquirido el virus de la inmunodeficiencia humana. Ya dada de alta e ingresada al programa de control del VIH-sida, regresó a su pueblo, pero cuando se descubrió su mal fue rechazada por su abuela, jefa de familia del hogar, quien la culpó por haber contagiado a la niña.

Berenice y su bebé viven hoy en un albergue en Guadalajara. Se cuentan entre las 448 personas que este 2015 han sido notificadas como casos de VIH/sida en Jalisco. La niña es muy pequeña para saber de su suerte, ésa que le impidió haber evitado la transmisión del virus en el nacimiento y ser estadística del contagio perinatal… si tan solo su madre hubiera sido detectada a tiempo. Pero en donde vivía Berenice, un municipio empobrecido que sobrevive de los migrantes en Estados Unidos, ni se pone mucha atención a lo que escasamente se informa sobre el sida, ni nadie le ofreció hacerse una prueba de detección durante el embarazo, algo que debería ser parte de un protocolo. Ni tampoco después, cuando la nena empezó a enfermar y ella a perder peso sin motivo aparente.

La joven mamá, de 25 años, ha aprendido rápido. No ha dejado de medicarse, ni a su hija. Con apoyo de la asociación civil Mesón de la Misericordia Divina, ha conseguido empleo y guardería; pero de su enfermedad, ni el pueblo, ni en el trabajo se sabe, porque ella tiene temor fundado de que la señalen y sobre todo, que discriminen a la niña. Dos de sus tres hermanos también ignoran de qué está enferma “para no preocuparlos”. Y de sus vecinos, ni hablar.

“No me atrevo a decirlo porque me vayan a discriminar… no tanto por mí. Yo soy de las personas que me vale lo que digan de mí, total yo no como de esa gente, lo que sí me chocaría es por mi hija, que  me digan ‘tu hija esto’ y ahí sí ya no”, dice Berenice.

Romper con los estigmas, los mitos y la discriminación es uno de los grandes retos de cara a la infección por VIH, lo cual no se ha podido alcanzar en los 32 años desde que se reportó en México el primer caso. Un gran rezago, cuando se compara con la posibilidad de una vida común, donde en estas mismas tres décadas, el VIH-sida pudo controlarse y dejó de ser sinónimo de muerte, aún sin vacuna o cura definitiva.

Los temores de Berenice no son la excepción. Muchas personas que viven con VIH callan sobre su enfermedad hasta los seres más cercanos, a riesgo de ser expulsadas, por el estigma, de sus familias y comunidades; lo que las pone en mayor vulnerabilidad (económica, emocional, social) de abandonar el tratamiento y que el virus gane la batalla.

Por esta realidad y otras complejidades, grupos de la sociedad civil organizada encabezan aún esfuerzos para sensibilizar y concientizar sobre la enfermedad. “Lo primero es el ofrecimiento de la prueba para VIH, que sepan que pueden acudir cualquier día del año a solicitarla… y salir de una duda importante y angustiosa al conocer su diagnóstico; pero también informarse de manera científica de cómo pueden protegerse y no exponerse a la infección. Todo eso en un proceso de consejería dentro del contexto de la prueba rápida”, resaltó el director general del Mesón de la Misericordia Divina A.C, José Manuel Salcedo Alfaro.

Fechas como el Día Mundial de la Lucha Contra el Sida, que se conmemora hoy, convoca a organismos civiles y dependencias de gobierno a unirse. “A solidarizarnos y condolernos por la misma causa que es el VIH… y aliarnos para tener mejores  programas y proyectos”, dijo. Esta alianza ha permitido reducir drásticamente en Jalisco la infección del VIH por contagio madre a hijo, durante el parto o la lactancia, pero aún escapan casos como el de Berenice.

El segundo frente de trabajo es desmitificar. Y es que a 32 años de distancia desde que se notificó el primer caso de sida en México (1983) y treinta desde que Jalisco reportó el propio (1985), los prejuicios y temores siguen presentes, tanto en los pueblos como en las ciudades.

“Decirle a la gente que no le tengan miedo a las personas que viven con VIH, que realmente no representan un riesgo ni un peligro dentro de un contacto cotidiano. En cambio, nosotros sí podemos hacer mucho bien por esa persona, transformarle la vida con un buen abrazo, con palabras de aliento, en contra de discriminación y violencia… actitudes que se siguen dando, que son muy lastimosas, generan mucho daño”, apuntó José Manuel.

El director del Mesón admite que falta más educación para quitar miedos que incluso se creían superados en ciertos sectores, pero no es así. O no del todo.

“Realmente una persona con VIH no nos representa un riesgo. Puedo trabajar con ella, puedo convivir con ella de manera cotidiana, puedo compartir la misma mesa, platicar, darnos un abrazo y no implica ningún riesgo, por lo tanto y creo que la invitación fundamental en un día como el 1 de diciembre es que no tengamos miedo e incluyamos a las personas que viven con VIH”, exhortó.

Del  Día Mundial del Sida 

Durante la Conferencia Mundial de Ministros de Salud sobre programas de prevención del síndrome de la inmunodeficiencia adquirida, celebrada en Londres en enero de 1988, delegados de más de 140 naciones declararon a éste “año de comunicación sobre el sida”. La OMS propuso culminar con el Día Mundial del Sida  el 1 de diciembre.

Su meta es llevar un mensaje de compasión, esperanza, solidaridad y comprensión sobre el sida a cada uno de los países del mundo.

Cada año se enfatizan las actividades de prevención y control de la pandemia. Se propone un lema, como guía para cada año.

 

En el mundo

Desde 1981 se identificaron a los primeros pacientes con manifestaciones de lo que hoy se conoce como síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida)

Los casos se multiplicaron convirtiéndose en pandemia. Entre 33 y cerca 38 millones de personas viven hoy con el virus

Desde el comienzo de la epidemia, aproximadamente 78 millones de personas (entre 71 y 87 millones) contrajeron la infección por el VIH y 39 millones (entre 35 y 43 millones) han fallecido a causa de sus complicaciones

Los casos de nuevas infecciones por el VIH han descendido en un 38% desde 2001.

A nivel mundial, 2.1 millones de personas contrajeron la infección por el VIH en 2013, en comparación con los 3.4 millones de casos registrados en 2001

En los niños, las nuevas infecciones se han reducido en un 58% desde 2001

La presencia del VIH está documentada en la mayor parte de los países del planeta, siendo los países del África subsahariana, los de mayor tasa de prevalencia

En México*

En 1983 se reportó el primer caso del síndrome de inmunodeficiencia adquirida en México

En 32 años se han notificado 178 mil 591 personas con la enfermedad (1983-2015*)

124 mil 718 personas están vivas

68 mil 178 en condición de sida y 56 mil 540 con VIH

7 mil 274 casos nuevos de VIH-sida en 2015*

Actualmente la principal vía de transmisión es la sexual

En Jalisco**

Es cuarto lugar a nivel nacional por el virus

15 mil 071 casos acumulados desde 1985

El 82% de los afectados son varones y el 18% mujeres

Este 2015 se han reportado 448 casos nuevos

Es el último lugar de casos nuevos de VIH-sida en todo el país, con una tasa de 0.8 de personas por cada 100 mil habitantes

Ocupa el sitio 18 a nivel nacional en mortalidad por sida, cifra por debajo de la media nacional

primer-caso-diagnosticado-Jalisco-dio_MILIMA20151201_0058_8

  *Información preliminar al 13 de noviembre de 2015

**Información preliminar al 20 de noviembre de 2015

Fuente: Vigilancia Epidemiológica de casos de VIH/SIDA en México. Registro Nacional de Casos de SIDA./Onusida 

Milenio

Advertisements