David Korenfeld, antiguo colaborador de Enrique Peña Nieto en el Estado de México, cobró notoriedad en marzo de este año, cuando era director de la Conagua y utilizó un helicóptero oficial para dar inicio a unas vacaciones con su familia. El escándalo derivado de la difusión de ese abuso culminó con la renuncia del funcionario. Pero ahora un anónimo “mexicano indignado” revela otro caso –confirmado con fuentes de la SRE– que empaña más el sexenio peñanietista: la esposa de Korenfeld fue enviada como empleada del consulado mexicano en San Diego con uno de los salarios más altos para personal de la Cancillería… Pero ella simplemente nunca se presenta a trabajar.

WASHINGTON (Proceso).- Sandra Kershenobich, esposa del exdirector de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) David Korenfeld, percibe desde julio pasado un salario mensual de 4 mil 995 dólares como “agregada administrativa C” del consulado general de México en San Diego, California, aunque a laborar en la sede diplomática sólo se presentó una semana, denuncia un “mexicano indignado” y confirman funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Pese a los escándalos de corrupción, conflicto de interés y abusos de autoridad que se han destapado durante la Presidencia de Enrique Peña Nieto, los amigos, colaboradores y exfuncionarios –o sus cónyuges– del mandatario siguen gozando de los privilegios que les brinda el erario.

“De forma sigilosa, desde julio de 2015, la Secretaría de Relaciones (Exteriores) ordenó al consulado de México en San Diego la contratación como ‘agregada’ de la esposa de David Korenfeld, Sandra Kershenobich”, dice la breve carta que recibió la semana pasada la oficina de Proceso en Washington, firmada por “un mexicano indignado”.

La carta –aunque no está fechada, por el sello del servicio postal se sabe que fue enviada desde San Diego– hace las siguientes anotaciones sobre los beneficios de la esposa del exdirector de la Conagua: “Sueldo de más de 5 mil dólares, visa americana y pasaportes diplomáticos para toda la familia, coches con placas diplomáticas, seguro médico, etc.”

Varios funcionarios de la SRE en la Ciudad de México, consultados telefónicamente por el reportero, confirmaron la asignación al consulado mexicano de Sandra Kershenobich.

“Sí, efectivamente, la señora Kershenobich está registrada en el consulado como empleada técnico-administrativa desde julio de 2015, pero su sueldo no es superior a los 5 mil dólares; gana 4 mil 500 dólares al mes”, dice a Proceso uno de los cuatro funcionarios de la Cancillería consultados…

Fragmento del reportaje que se publica en la edición 2039 de la revista Proceso, actualmente en circulación.