Un hombre armado fue detenido el viernes horas después de abrir fuego en una clínica de Planned Parenthood en Colorado Springs, donde enfrentó a tiros a la policía durante horas, con saldo de tres personas muertas y nueve heridas, dijeron las autoridades.

Entre los fallecidos en la masacre había un policía del campus Colorado Springs, de la Universidad de Colorado, según la policía. Otros dos civiles perdieron la vida y nueve personas más, cinco de ellos agentes de policía, resultaron heridos.

Un funcionario de seguridad identificó al pistolero, que está bajo custodia policial, como Robert Lewis Dear, de North Carolina. El oficial, con conocimiento directo en el caso, habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar sobre la investigación en marcha. No había más detalles disponibles de inmediato.

Las autoridades dijeron que no han determinado los motivos del atacante o si éste tenía alguna relación con Planned Parenthood, una organización de clínicas comunitarias que proporcionan información y asistencia para el control de la natalidad y el aborto, y enfermedades de transmisión sexual.

“No tenemos información alguna sobre la mentalidad, ideas o ideología de este individuo” , afirmó la teniente de policía Catherine Buckley.

En un comunicado, Planned Parenthood dijo que desconocía todas las circunstancias o motivos detrás del ataque, o si la organización era el objetivo.

Por varias horas, los disparos de un arma larga fueron el único indicio para la policía de que el atacante continuaba dentro del edificio, según Buckley. Los agentes finalmente establecieron comunicación verbal con el individuo y lo convencieron de que se rindiera, agregó.

Imágenes del periódico The Denver Post mostraron a un hombre alto con camiseta blanca al que se llevaban los policías mientras la nieve caía durante la noche helada.

Superada la amenaza, las autoridades voltearon su atención a inspeccionar los objetos no especificados que el agresor había dejado afuera del edificio y otros con los que ingresó en el lugar, todos en bolsas.

El departamento de policía del campus de Colorado Springs, perteneciente a la Universidad de Colorado, identificó al agente caído como Garrett Swasey, de 44 años y con seis de experiencia en el cargo. Además lideraba la iglesia Hope Chapel, en el norte de Colorado Springs.

Swasey y su esposa tenían un hijo y una hija, según la página web de la iglesia, que alabó su fe.

No se conocían detalles sobre los otros dos muertos en el ataque y la policía dijo que los nueve heridos estaban en buen estado.

Cuando se escucharon los disparos, las personas que estaban dentro de la clínica corrieron en busca de refugio. Jennifer Motolinia se escondió detrás de una mesa dentro de la clínica y telefoneó a su hermano, Joan, quien dijo haber escuchado disparos en el fondo.

“Me decía que me hiciera cargo de sus bebés porque podría suceder que la mataran” , declaró Joan Motolinia en referencia a su hermana, madre de tres niños.

Joan Motolinia se dirigió a toda prisa a la clínica, pero para su frustración una valla de la policía le impidió acercarse al lugar.

“Sin duda había personas que disparaban. Escuché disparos. Había una balacera. Ella estaba tranquila, intentaba esconderse de esas personas” , agregó.

Dentro de la clínica, la policía condujo al personal y pacientes al segundo nivel sin dar explicaciones, dijo la empleada Cynthia García a su suegra, Tina García.

Después, Cynthia García escuchó disparos, pero no pudo determinar dónde habían ocurrido, afirmó Tina García a The Associated Press.

La policía acordonó la clínica, las oficinas médicas cercanas y un centro comercial. Las autoridades ordenaron a las personas en la zona que buscaran refugio donde se encontraran.

Denise Speller, gerente de una estética cercana, aseguró que ella escuchó unos 20 disparos en menos de cinco minutos.

Speller dijo al periódico The Gazette que vio a un coche patrulla y a dos agentes cerca de una filial del Chase Bank, no distante de la instalación de Planned Parenthood.

Al parecer uno de los agentes cayó, otro se arrodilló para ayudarlo y después intentó ponerlo a salvo detrás de un coche patrulla, agregó. Otro agente dijo a Speller que buscara refugio en el lugar donde se encontraba.

“Todavía estamos muy asustados” , declaró Speller por teléfono. “No podemos dejar de temblar” .

Ambulancias y vehículos policiales se conglomeraron en una intersección cercana, en tanto que la policía indicaba a las personas por Twitter que se mantuvieran alejados del lugar de los hechos.

Shelley Satyulla dijo que vio cinco o seis personas en camillas que fueron subidas a ambulancias estacionadas a un lado del centro comercial King Soopers, cerca de la clínica.

Mike Pelosi, que trabaja en un establecimiento de carnes frías cerca de la tienda de comestibles King Soopers, dijo que por el altavoz del negocio se pidió a la gente antes del mediodía que nadie saliera del lugar.

El tiroteo del viernes ocurrió a menos de 10 kilómetros (seis millas) de la calle donde un hombre abrió fuego y mató a dos personas antes de que lo abatiera la policía en un tiroteo el día de Halloween.

tiroteo_colorado_281115

El Universal

Advertisements