Stina Sanders quiso entregar un contenido diferente en su cuenta de Instagram con el objetivo de probar lo que una modelo ya había hablado antes: “la vida en redes sociales es un engaño”.

Para poner a prueba ello, empezó a publicar en su cuenta de Instagram una serie de fotos que la mostraban tal y cual ella vivía su día a día.

Tal decisión le costó cerca de 3 mil seguidores, pero también tuvo comentarios positivos. “Quería ver lo que sucedía si dejaba de publicar fotos glamurosas y empezaba a publicar esas cosas que ni siquiera compartes con amigos, cosas tabú”, explicó a la revista People.

Se ha fotografiado depilándose el vello facialen una visita al médico para realizarse una irrigación de colon porque sufre de colon irritable, en una cita con su psicoterapeuta, con el esmalte de uñas descarrillado y en selfies donde no reluce su “belleza”.

“Personalmente creo que Instagram es tan falso…la cantidad de filtros, de retoques…Así que pensé que hacer esto sería interesante”, detalló.

Sanders es otro caso de modelos que se están cansando de mostrar al público fotografías que no muestran lo que realmente son. Esto puede que se haya convertido en una tendencia cada vez más fuerte. ¿Te animarías a hacer lo mismo?